sábado 13 de junio de 2009

Mi avatar está fuera. Yo dentro.

¿Irme? Jamás me fui.
Siento que me pierdo a mi mismo. Es una sensación rara.
Un avatar debería ser tu espejo, tu reflejo de este lado del monitor.
Pero esta vez es mas raro. Experimento lo contrario.
Que mi avatar está por fuera, en Real Life, y he quedado del lado interior.
Como si estuviera dentro de un cuadro en movimiento y todo afuera, en las salas no digitales, estuviera petrificado.
No es que Second Life se haya puesto raro.
Tampoco es mi cabeza.
Es el mundo el que está extrañísimo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No sé nada de tí en casi un año.
Ya sabes, eso no está bien.

Napoleón Baroque dijo...

Anónimo
Haces honor a tu nombre.
Cabalmente.