Todo lo que vives aquí está mediado por un avatar. Qué es más que una máscara, alter ego, o títere en pixeles. Algo más y algo menos. Esa es la parte interesante del aprendizaje, de tu experiencia: porque eres tú pero en estado avatar. Y ese estado avatar puede ser de la forma que desees. Así como lo decidas. No siempre he sido avatar de la misma manera. La forma de relacionarme con Second Life desde mi avatar fue mutando. Los cambios físicos también responden a eso. A marcar ciertas diferencias claves.Como dice Aleix en el comentario del post anterior, creo en la sinceridad. En decir las cosas por su nombre, aunque las diga desde un avatar. Quizás por eso hay cierta parte del juego, del baile de máscaras, que me cansa. Me aburre.
Mi estado avatar no es mi estado RL. Pero menos que menos es un escondite: sabes perfectamente que a través de un avatar conoces y muy bien al otro.
Pues aquí me tienes.









