Siempre somos extranjeros en Second Life. No sabemos qué es eso. Cuando nos habituamos demasiado rápido es porque no entendemos. Porque nos mentimos. Porque proyectamos demasiada RL en el Metaverso.Siempre somos extranjeros.
Impresiones de un avatar recargado.
Siempre somos extranjeros en Second Life. No sabemos qué es eso. Cuando nos habituamos demasiado rápido es porque no entendemos. Porque nos mentimos. Porque proyectamos demasiada RL en el Metaverso.
Con Monik, en un sitio paradisíaco. En un momento me dice "a veces, tengo la sensación de que Second Life es como un Gran Hermano virtual". No sé si esas fueron exactamente sus palabras, cito de memoria. Me deja pensando en la convivencia en un universo virtual. En la Secondblogósfera. Por suerte, nada parece más lejano a Gran Hermano en este momento. No sé como lo hace, pero Monik, que es un avatar de los más apasionados, me transmite paz. Algo que realmente atesoro en estos metavérsicos días.
Esta foto corresponde a otros tiempos, felices por cierto y ya en cierta forma antiguos, bastante antes de que se me describiera como un "coleccionista de rubias". Cada tanto sucede que se cierra un ciclo de existencia en el Metaverso. ¿Por qué sucede eso? Cada cual tendrá sus respuestas. Debe ser, seguramente, parte de una búsqueda. De ciertas ¿respuestas? que uno busca en una experiencia como ésta, en una dinámica avatar.
Ok, todo avatar tiene mucho de nosotros. O somos los mismos de otra forma. Como sea. Pero el entorno virtual hace que viva esto de una forma muy irreal. Veo mi avatar moverse y es como si estuviera actuando en una película. En otro post hablaba del plus. Bueno, siento que ese plus crece en la forma en que habito este mundo electrónico. Posiblemente se deba a mis experiencias aquí, a lo que me fue pasando. Las circunstancias nos modifican. A ustedes les pasará, quizás, que dar vueltas en Second Life les produce muchas preguntas sobre su vida RL. No sólo en lo perceptivo: a veces salgo a la calle, después de muchas horas en el Metaverso, y veo todo diferente. La forma de mirar en SL aparece en RL. Ahora me pasa también en mis relaciones en RL. Napoleón aparece de este otro lado. ¿Qué se hace en esos casos?
Es parte de la curiosidad ¿qué somos en un medio virtual? ¿Hasta que punto somos los mismos que en RL y a partir de qué nos transformamos en otra cosa? Cada vez que ingreso a SL estas preguntas me revolotean. Un amigo me hablaba ayer de turismo digital. Ya no nativos ni migrados, sino turistas. Adoro ser un flâneur de la virtualidad. ¿En qué me cambia actuar desde un avatar? Cada cual tiene su respuesta con respecto a este interrogante. Es parte de su estilo en este software. La respuesta es nuestra forma de movernos, de "jugar", en un sentido bien amplio ¿o restringido? Second Life es una máquina de sociabilidad y de interacción digital. Interactuamos con avatares y paisajes. Me gusta pensar que sumamos experiencia. Una preciosa experiencia.