lunes 31 de diciembre de 2007

Software emocional

No es que tenga debilidad por las rubias, pero algo de eso hay. Especialmente por cierto tipo de rubias. Soy un cultor de la delicadeza. Me gustan las avatares decididamente no estridentes y abiertas a nuevas sensaciones. Pero ¿qué es una nueva sensación en la relación inter-avatar?
Vivo las situaciones amorosas en este mundo paralelo de una forma muy diferente a RL. aunque no lo crean, soy mucho más tímido. En el Metaverso conocemos al otro de una forma diferente. A mí me gustan los avatares que toman su riesgo. Que no hacen de su identidad digital una imitación de sus preferencias en RL, sino que se animan a investigarse de otro modo. Como dice un amigo, este es un "software emocional". Y un avatar es un camino maravilloso para explorarlas.

sábado 29 de diciembre de 2007

Elegancias digitales

Pocas cosas más estimulantes que el romance. Me preguntaba qué sentiría. Con qué tipo de sensibilidad podría involucrarme cuando estoy frente a otro avatar. Como resulta de mi caracter, me encanta provocar con sutileza y, si ese día estoy inspirado, con la mejor elegancia. Eso a las chicas avatar suele gustarle. Pero no a los novios o pretendientes de las chicas avatar.
Esto es igual a RL, por lo cual varias veces me pregunté "si es igual también aquí ¿no será mejor insistir con el allá RL?". Desde entonces cambié el juego. Fui seleccionando minuciosamente para relacionarme en el Metaverso ese tipo de jugadoras y jugadores que pueden flexibilizar su autoconciencia y entregarse más a su sensibilidad avatar.
Y los resultados, aunque arduos, son fabulosos.
Ya les contaré.

Cita (casi) a ciegas

No tenía la más mínima idea de que sería actuar desde un avatar en un mundo virtual. Así que me propuse ser yo mismo y también ser otros parecidos, otros cercanos a mí en SL. Desde el primer día que ingresé al Metaverso supe que todos estos Yo que se darían cita primero en mi cabeza y luego en mi avatar al que llamé Napoleón Baroque, lucharían entre sí, generarían disputas interiores cuyo límite sería la angustia. Mi esquizofrenia estimulada y proyectada desde este programa estaba dispuesta a conquistar diferentes tipos de emocionalidad.
Lo que sucede, es que una vez que estás en este planeta de imágenes, todo se te va de las manos.

Realmente, es el colmo. Si miran bien la imagen que ilustra este post, verán que mi avatar (desde esta misma frase, Yo-Mismo-ya-saturado) intenta estar crucificado pero las muñecas se escapan de los grilletes.
Un ejercicio de libertad involuntaria (casi) sin precedentes (al menos en mi vida, virtual o no).